La Argentina Manuscrita

Capítulo IV

Cómo salió el capitán a la población de los , y lo que en ella ejecutó

Habiéndose aprestado para la población y conquista que le estaba cometida, con toda la gente que se le había ofrecido a ir en su compañía, salió de la Asumpción este mismo año de 1557 con 220 soldados, y más de 1500 amigos, y copia de caballeros, armas y municiones; y embarcados los que iban por el río en doce barcas de vela y remo, y muchas canoas y balsas, navegaron con próspero viaje, y los de por tierra se fueron hasta tomar el puerto de Itatin con los indios amigos que llevaban; se embarcaron en los bajéles referidos, hasta reconocer la sierra de los , los cuales salieron de paz en sus canoas, y pasando adelante llegaron a las bocas de dos o tres ríos o lagunas, y no acertaron a tomar el principal de su navegación. Entraron por una que llaman el Reyes llegaron a la isla de los Orejones, donde descansaron algunos días: y continuando su derrota tomaron el puerto de los Perabazanes, provincia de los , donde desembarcaron en tierra, y mirando la disposición de ella para hacer su fundación no hallaron sitio a propósito; y así fue de parecer , con otras personas del consejo, correr primero aquella tierra antes de hacer la planta de su población; y con este acuerdo salió con toda la gente de su armada por la tierra adentro, dejando en confianza de los indios las embarcaciones, pertrechos y vituallas que allí tenían que no podían llevar con comodidad. Y entrando por aquel territorio, llegaron a un pueblo muy grande que llaman , que es el indio principal de aquella comarca, quien les salió a recibir de paz y amistad. Y siguiendo su derrota llegaron a los pueblos de los indios , donde aguardaron algún tiempo, hasta la cosecha del maíz; y cogida, salieron de aquel distrito, y fueron revolviendo hacia el Poniente pro algunos pueblos de indios quienes tomaron lengua de algunas noticias de riqueza de muchos metales de plata y oro, y de cómo por aquella frontera y serranías del Perú había indios , que llamaban : con la cual relación caminó el general con su campo por unos bosques muy ásperos en demanda de unos indios que se dicen , y por otro nombre : no porque lo son, sino porque viven en casas muy pequeñas y redondas, y es la gente más belicosa e indómita de aquella provincia, con quienes tuvieron grandes reencuentros y escaramuzas, procurando impedir el pasaje de los nuestros, y se les antepusieron en una fuerte palizada, convocados todos los indios de aquella comarca. Lo cual visto por el general y sus capitanes, determinaron romper con ellos, ganar la palizada, y dominar la soberbia y arrogancia de aquella gente, para ejemplo de las demás naciones de aquella tierra; puesto que sabían la mucha fuerza de gente que tenían, y la suma de flechería, de yerba venenosísima con que acostumbraban a tocar sus armas, picas, dardos, etc., de que se aprovechaban para sus guerras; y así mismo usaban hincar muchas picas en la tierra a la redonda de sus palizadas y fosos, con que entraban a la palizada a pie o a caballo, matando toda la gente que encontraban, y llegando a ella la rompieron por muchas partes hasta meterse dentro, donde se peleó cruelmente con aquellos fieros e indómitos naturales; y después de ser muy reñida y porfiada la pelea, fueron vencidos y desbaratados, saliendo mucha indiada, huyendo de la palizada a otros pueblos circunvecinos, haciendo una grande presa de indios e indias, aunque no les salió a los nuestros este negocio muy barato. Porque demás de los que allí fueron muertos, salieron muchos heridos, así españoles, como indios, y casi todos los caballos, que los más murieron rabiando de aquella venenosa yerba; por cuya causa, y por tener el puerto de los navíos muy distante, trataron en el campo de volverse a la provincia de los , que era la parte, que les fue asignada para su población: con cuyo acuerdo se lo representaron y pidieron al General, el cual por ninguna manera lo quiso hacer, sino pasar adelante hasta los confines del Perú, con intento según pareció de substraerse del Gobierno del Río de la Plata, y hacer distinta aquella provincia, haciéndose cabeza y superior de ella, como adelante veremos.

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