La Argentina Manuscrita

Capítulo III

De las poblaciones que en este tiempo mandó hacer el Gobernador, y de lo que en ellas sucedió

Habiendo considerado el Gobernador la mucha gente española que había en la tierra, y la poca comodidad qué tenían, por no haberles cabido parte de las encomiendas de indios que había repartido en aquella ciudad; y tomado acuerdo y parecer de lo que en esto se debía hacer, consultándolo con el prelado, y oficiales reales y demás capitulares, fue acordado se hiciesen algunas poblaciones donde se pudiesen acomodar los que quisiesen y estaban desacomodados, Con esta resolución señaló una población en la provincia de Guayra, por ser escalón y pasaje del camino del Brasil, reduciendo en un cuerpo la poca gente que allí había quedado en la villa del Ontiveros, con la que de nuevo despachase para esta nueva población; la cual cometió el Gobernador al capitán . Otra fue acordado se hiciese en la provincia de los , por el río del Paraguay arriba, 300 leguas de la Asumpción, por ser uno de los mejores territorios de aquel gobierno, y más vecino al Perú, y a las demás noticias de riqueza que tenía por aquella parte. Para cuyo efecto nombró el Gobernador a por general; y publicadas las jornadas y poblaciones, se alistaron muchos soldados y vecinos de la Asumpción; y aderezados y puestos a punto, partió el capitán con 100 soldados para su jornada. Y llegado al puerto del Paraná, pasó a la otra parte de aquel río, a los pueblos que llaman de Guayra; y consideradas las partes y disposición de aquella tierra, hizo su fundación tres leguas más arriba de la villa de Ontiveros, y la llamó Ciudad Real, donde agregó y redujo la gente que en ella había, por estar mal situada, y tan cerca y vecina de aquel peligroso salto. Y aunque el lugar donde se hacía esta fundación no era aventajado, con todo era mejor que el otro, lo cual se hizo por el principio del año de 1557. Está toda rodeada de grandes bosques y arboledas, sobre el mismo Paraná en la boca del Río Piquirí, de constelación enferma, porque demás de los vapores que salen de aquellos montes, está en el trópico de capricornio, por cuya causa es el sol muy dañoso y perjudicial, causando por el mes de marzo agudas fiebres, pesadas modorras y calenturas, aunque los naturales no son muy afligidos, y las sobrellevan mejor, y así se halló aquel río muy poblado de naturales: supliendo esta incomodidad la abundancia que en él hay de mucha caza y pesquería, y todo género de volatería. Algunos pueblos de aquel río se retiran por los meses de marzo y abril a otros ríos que vienen de la tierra adentro, que todos son muy poblados, y de más saludable constitución, por estar en más altura. Fueron empadronados en esta provincia, en todos los ríos comarcanos a esta ciudad, 40 mil fuegos, entendiéndose cada fuego, por un indio con su mujer e hijos; aunque siempre corresponden a mucho más, los cuales fueron encomendados en 60 vecinos, que por algunos años estuvieron en gran sosiego y quietud, y muy bien servidos y respetados de todos los indios de aquella provincia; y tan abastecidos de los frutos de la tierra, como de vino, azúcar, algodón, cera y lienzo que tejían en los telares, que eran tenidos por los más acomodados de aquella gobernación. Hasta que por discurso de tiempo les fue faltando el servicio personal, y los naturales comarcanos del río, con las continuas jornadas y salidas que hacían, y trabajos ordinarios que les daban, ocasionaron a esta ciudad muy grande diminución y miseria, como en el discurso de este libro se verá, con otras cosas que en aquella tierra sucedieron.

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