La Argentina Manuscrita

Capítulo IV

En que se acaba la descripción del propósito pasado

Bien se ha entendido, como tengo declarado en el capítulo pasado, que entrando por el Río de la Plata a mano derecha caen los ríos y provincias, de que tengo hecha relación. En esto diré lo que contiene sobre mano izquierda a la parte del sur, tomando la costa del Río de la Plata arriba, en esta forma. Desde el Buenos Aires, hay tierra muy rasa y desabrigada, de malos puertos, falta de leña, de pocos ríos, salvo uno que está 20 leguas adelante, que llaman de Tubichamiri, nombre de un cacique de aquella tierra. Este río baja de la Cordillera de Chile, y es el que llaman, el Desaguadero de Mendoza, que es una ciudad de aquel reino que cae a esta parte de la gran Cordillera, en los llanos que van continuando a Buenos Aires, a donde hay desde la boca de este río otras 20 leguas: es toda aquella tierra muy llana; los campos tan anchurosos y dilatados, que no hay en todos ellos un árbol: es de poca agua, y de mucha caza de venados, avestruces y gran suma de perdices, aunque de pocos naturales; los que hay son belicosos, grandes corredores y alentados, que llaman , que toman las fronteras de los corregimientos de Mizque, Tomina, Paspaya y Tarija. Esta gente es averiguado, ser advenediza de la Provincia del Río de la Plata, como en su lugar haremos mención, de donde venidos, señorearon esta tierra, como hoy día la poseen, destruyendo muy gran parte de ella, excepto la que confina a la gobernación del Tucumán, por ser montuosa y cerrada, y los indios que por allá viven, belicosos, que son todos los más, , donde los españoles antiguos tuvieron puerto, comunicación y amistad con ellos, Esta ciudad está fundada sobre el mismo río del Paraguay, en 26 grados de la equinoccial; es tierra fértil y de buen temperamento, abundante de pesquería y caza, y mucha volatería de todo género de aves. Es sana en todo lo más del tiempo, excepto por los meses de marzo y abril que hay algunas calenturas y mal de ojos. Danse en esta algunos de los frutos de Castilla, y muchos de la tierra, en especial viñas y cañaverales de azúcar de que tienen mucho aprovechamiento. Empadronáronse en la comarca de esta ciudad 24000 indios , que fueron encomendados por el Gobernador , 120 leguas de la Asumpción; y arriba de ella está el pasaje de Santa Cruz de la Sierra, gobernación distante, aunque dicha ciudad fue poblada de los conquistadores del Río de la Plata, cuya provincia el primero que la descubrió fue , y después la sojuzgó el capitán , el cual halló en aquella tierra mucha multitud de indios labradores en grandes pueblos, aunque el día de hoy todos los más son acabados y consumidos. Esta ciudad de Santa Cruz está con la de Jerez, Este-oeste, 60 leguas del río, y la de Jerez 30 a mano derecha; la cual está ciento y tantas leguas de la ciudad de la Asumpción: tiene su fundación sobre un río navegable y caudaloso, que llaman los naturales Ubteteyú: está de la equinoccial 20 grados; tiene muy buenas tierras de pasto y sementeras; está dividida en alto y bajo; hay en ambas muchas naciones de indios que todos son labradores: los que habitan en alto, llaman y , todos de una costumbre y lengua, gente bien inclinada y no muy bárbara; no tienen ningún género de brebaje que les pueda emborrachar. Los de abajo tienen diversas lenguas, y están poblados entre ríos y lagunas; los cuales, demás de las cosechas de legumbres que cogen, tienen por cerca de las lagunas tanto arroz silvestre, que hacen muy grandes trojas y silos, y es gran sustento. Cógese en toda aquella provincia mucho algodón, que sin beneficio alguno se da en gran cantidad, y es tanta la miel de abejas silvestres que hay, que todos los montes y árboles tienen su colmenar y pañales, de que sacan gran cantidad de cera, de la cual se aprovechan en las gobernaciones del Paraguay y Tucumán. Es asimismo abundante de pastos para todo género de ganados, y muy fértil de pan y vino, y de todas las legumbres y semillas de las Indias. Finalmente, es una provincia de mucha estima, y de las más nobles y ricas de aquella gobernación; porque a la falda de una cordillera se han hallado minerales de oro con muchas muestras de metales de plata. De esta provincia hacia el Este, se sabe haber pigmeos que habitan debajo de tierra, y salen en abriendo los campos a sus empresas: y a la parte del Norte van continuados muchos pueblos de naturales hasta la provincia de los Colorados, junto con los que llaman los , que descubrieron los de Santa Cruz de la Sierra, que está distante de Jerez ciento y tantas leguas; donde es cosa cierta haber gran multitud de naturales divididos en 14 comarcas muy pobladas, así a la parte del Norte como a la del Este y Mediodía, con fama de mucha riqueza. Y volviendo a proseguir el río del Paraguay arriba, desde el paraje de Santa Cruz hasta el puerto que llaman de los Reyes, hay algunos pueblos y naciones que navegan el río, hasta unos pueblos de indios llamados , los cuales viven dentro de una isla que hace este río, de más de diez leguas de largo, y dos y tres de ancho, que es una floresta amenísima, abundante de mil géneros de frutas silvestres, y entre ellas, uvas, peras, almendras y aceitunas; tiénenla los indios toda ocupada de sementeras y chácaras, y todo el año siembran y cogen sin haber diferencia de invierno ni verano, siendo un perpetuo temple y calidad. Son los indios de aquella isla de buena voluntad y amigos de españoles: llámanles , por tener las orejas oradadas, en donde tienen metidas ciertas ruedecillas de madera, o puntas de mates que ocupan todo el agujero: viven en galpones redondos, no en forma de pueblo, sino cada parcialidad por sí: consérvanse unos con otros en mucha paz y amistad; llamaron los antiguos a esta isla el Paraíso terrenal, por la abundancia y maravillosa calidad que tiene. Desde aquí a los hay 60 leguas río arriba, los cuales son una nación de más policía y razón de cuantas en aquella provincia se han descubierto: están poblados sobre el mismo río del Paraguay: los de la parte de Jerez, se dicen y los de Santa Cruz se llaman y todos se apellidan , donde hay pueblo de estos indios de 60 mil casas, porque cada indio vive en la suya con sus mujeres e hijos. Tienen sujetas a su dominio otras naciones circunvecinas, hasta a los que llaman : son grandes labradores, y tienen todas las legumbres de las Indias; muchas gallinas y patos, y ciertos conejillos que crían dentro de sus casas: obedecen a un cacique principal, aunque tienen otros muchos particulares, que todos están sujetos al , que así llaman a su Señor; viven en forma de república, donde son castigados de sus caciques los ladrones y adúlteros. Tienen aparte las mujeres públicas que ganan por su cuerpo, porque no se mezclen con las honestas, aunque de allí salen muchas casadas, y no por eso son tenidas en menos. No son muy belicosos, aunque providentes y recatados, y por su buen gobierno, temidos y respetados de las demás naciones; han sido siempre leales amigos de los españoles, tanto, que llegando a este puerto el capitán con toda su armada, fue de ellos bien recibido, y dieron huéspedes a cada soldado para que los proveyesen de lo necesario, y siéndole forzoso hacer su entrada de aquel paraje por tierra, les dejó en confianza todos los navíos, balsas y canoas que llevaba, velas, jarcias, áncoras, vergas y los demás pertrechos que no podían llevar por tierra; y al cabo de 14 meses que tardaron en dar vuelta de su jornada, no les faltó cosa ninguna de las que dejaron en su poder. Desea mucho esta gente emparentar con el español, y así les daban de buena voluntad sus hijas y hermanas, para que hubiesen de ellas generación: hablan una lengua muy cortada y fácil de aprender, por manera que con facilidad serían atraídos a la conversión y conocimiento de Dios. De esta provincia adelante hay otras poblaciones de gentes y naciones diferentes hasta , que es un cacique Guaraní que dista como 60 leguas donde se juntan dos ríos, uno que viene de la parte del Este y otro del Poniente: de aquí adelante no se ha navegado, puesto que hasta, estos ríos han llegado bergantines y barcos; y por ser estos ríos pequeños y de poca agua, no han entrado por ellos españoles. Lo que de noticia se tiene es, que por aquella parte hay muchas naciones de indios que poseen oro y plata, en especial hacia el Norte, donde entienden cae aquella laguna que llaman del Dorado; también se ha sabido que hacia el Brasil hay ciertos pueblos de gente muy morena y belicosa, la cual se ha entendido ser negros retraídos de los portugueses de aquella costa, que se han mezclado con los indios de aquella tierra, la cual es muy dilatada hasta el Marañón que coge en sí todas los ríos que nacen del reino del Perú desde el corregimiento de Tomina, de donde sale el río de San Marcos y se junta con el río grande que llaman de Chungurí, y luego cerca de los llanos del río de Parapití, y corriendo al Norte va para la ciudad de San Lorenzo, gobernación de Santa Cruz, a donde le llaman el Guapá, que quiere decir río que todo lo debe; y así bajando por aquellos llanos va recibiendo en sí todos los ríos que salen de las faldas y serranías del Perú, como son el de Pozona, Cochabamba, Chiquiago, y los del Cuzco y Chucuito, hasta ese otro cabo de Quito, y el nuevo reino, con que se viene a hacer el más caudaloso río de todas las Indias, que sale al mar del Norte en el primer grado de la equinoccial; sin otro muy caudaloso que sale más al Brasil, que llaman de las Amazonas, como parece por la traza y descripción del mapa, que aquí pongo en este lugar: advirtiendo que no lleva la puntualidad de las graduaciones y partes que se le debían dar, porque mi intento no fue más de por ella hacer una demostración de lo que contienen aquellas provincias y costas de mar, y ríos de que trato en el discurso de este presente libro, como en su descripción referida se contiene.

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